martes, 6 de septiembre de 2011

Presentación de las metas previstas para el año 2020 en el Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial:




Muchas gracias, muy buenas noches a todos y a todas; señores gobernadores de las distintas provincias de la Argentina; señores decanos, rectores de universidades; señores representantes de cámaras empresariales, productores, miembros de la agricultura familiar; miembros de nuestros cuerpos técnicos del Estado y que son –como el SENASA y el INTA – grandes colaboradores de este sector: la verdad que en mayo del año pasado habíamos presentado esta propuesta, en el Banco Nación, que era elaborar un Plan Estratégico Agroalimentario, de aquí al año 2020.
Yo ya decía que íbamos a pasar, en aquel momento, de los 100 millones de toneladas y el ministro me decía que no, con lo cual las metas que son muy buenas de este Plan Agroalimentario Estratégico creo que con el tiempo se van a quedar corta y en el año 2020 vamos a estar más allá de los 160 millones de toneladas granarías por una razón muy sencilla: el avance científico es de tal magnitud y de tal velocidad que cosas que nos parecían mágicas o imposibles, hasta hace muy poco tiempo, hoy, se han realizado multiplicando la productividad a través de la ciencia y la tecnología como nunca se había visto y colocándonos claramente en un liderazgo internacional en materia tecnológica.
Hablábamos y hablaba recién el señor decano, que me antecedió en el uso de la palabra, como también lo hizo el titular de Agricultores Federados Argentinos (AFA), de las posibilidades de esta Argentina como líder global en materia agroalimentaria. Y yo quiero decirles que ya hoy la Argentina es un líder a nivel global agroalimentario. Déjenme repasar diez puestos en materia de exportación, que nos convierten en el primer exportar – por ejemplo – de biodiesel; de miel; de jugos concentrados de limón; de maní; de aceite de soja y de harinas de soja; segundo exportador mundial de maíz, de aceite de girasol; limón y limas; peras, preparados de maní; maní con cáscara; carne cocida, jugo de uva, sorgo; harinas de girasol; yerba mate y harinas de maíz; tercer exportador global de granos de soja, de porotos de soja; de ajo y jugo de manzana concentrado; cuarto productor mundial de harina de trigo; maní sin cáscara; aceitunas en conserva, yo personalmente prefiero las negras, me encantan; quinto productor mundial de lana sucia, además tenemos que lograr subir a mayor porcentaje la lana lavada, que está unos puntos más abajo; sexto exportador global de trigo, carne bovina deshuesada; leche en polvo entera; mandarina; huevo deshidratado y mosto; séptimo exportador global de cebada; papa congelada; aceite de oliva virgen y arroz descarrillado; octavo exportador global de tabaco; malta, pasas de uva y lana limpia; noveno exportador global de harina de carne; pomelos y arroz con cáscara y décimo exportado mundial de vino; carne de pollo; jugo concentrado de naranja y tomate pelado. 
Sí merece un aplauso porque en realidad es un aplauso para todos los productores, para todos los que han invertido y apostado en estos años a ocupar un rol preponderante.
Quiero remarcar un lugar que está en el décimo: exportador global de carne de avícola porque yo recuerdo – y lo he contado en innumerables oportunidades – que siendo legisladora escuchaba el lamento permanente de nuestros productores avícolas, fundamentalmente de la provincia de Entre Ríos, del estado calamitoso y de prácticamente quiebra en que se encontraban. 
En realidad todo el sector vinculado a la producción, todo el sector vinculado al trabajo estaba en quiebra en la República Argentina, pero aquellos sectores que hacen de la exportación uno de los ítems más importantes ahí si se veían con un impacto formidable. 
Hoy, a ocho años y medio, estamos siendo décimos exportadores de pollo y una de las metas es un crecimiento muy importante del mercado que nos va a poner en un lugar más privilegiado. 
Ni que hablar de lo que se consumía, antes, en pollo en la República Argentina; hoy estamos superando los 34 kilos de pollo por habitante. 
Esto no solamente tiene que ver con la producción, obviamente esto tiene que ver también con la mejora del poder adquisitivo de los argentinos que es lo que ha logrado también en definitiva un sólido mercado interno tornar sustentable y cada vez más rentable el negocio de la exportación. 
Esto quiero remarcarlo muy claramente, aquí hay representantes de bolsas de cerealeras; de cluster de semillas, todos los sectores vinculados a lo agroalimentario: desde agricultores familiares, de productores de semillas; de productores primarios sin valor agregado; de productores con valor agregado en su primer eslabón; de productores con mayor valor agregado.
Por eso quiero explicar esta cosa que vengo yo machacando, desde hace mucho tiempo, y que es clave en este Plan Agroalimentario y que es precisamente agregar valor y además – como decía el titular de la AFA – si es cierto, industrializar la ruralidad, que creo es en síntesis agregar valor en el origen donde se producen las cosas. 
Y también tomar al cooperativismo como uno de los instrumentos más valiosos para hacer lograr que los productores puedan tener no solamente mejores precios, sino también participar en la cadena de valor
Esto es clave para asociarse y entender que la rentabilidad está directamente vinculada con el agregado de valor y más aún va a estarlo en el futuro.
Tampoco es casual que lo hayamos hecho - también como hicimos el Día de la Industria - aquí en Tecnópolis. 
Ustedes me vieron en mi recorrida, cuando ingresé ver una pulverizadora de diseño y desarrollo industrial metalmecánica de una importante fábrica metalmecánica, situada en Las Rosas, provincia de Córdoba, un pulverizador que ha recibido muchos premios; me han visto también al lado de Pauny, una fábrica recuperada en Las Varillas, Córdoba, que hoy también asociada en un joint venture con una importante empresa brasilera va también a exportar tecnología, ahí lo estamos viendo; habrán visto esa flor, que es una orquídea muy linda, pero es una orquídea clonada, de orquidácea, que ya tiene quince híbridos clonados, registrados en la Royal Horticultural Society's Garden, en Londres, que parece ser que es lo top en materia de orquídeas.
El titular de la escuela del Chaco, que es un modelo en materia de clonación, acá me entregó esta hojita y me decía que de este pedacito, que ustedes ven, se pueden clonar cientos y miles de plantas, como yo cloné a Victoria, la oveja que recién saludé porque es una vieja conocida. 
Yo misma en La Cabaña con un software y una computadora hice la unión y allí se produjo lo que podría ser la formación del embrión y a partir de ello la cabrita, la oveja, que es de la raza Santa Inés. 
Y Victoria- que le puse ese nombre - porque cuando nació me dijeron: "ahora nació, tiene que ponerle un nombre", tuvo una hija y la hija de Victoria tenía que ponerle el nombre hoy - y como no podía ser de otra manera - le puse Libertad. Libertad es la hija de Victoria.
Ya que estaban tan intrigados qué nombre le iba a poner. Hice - ¿puedo contarlo Julián? – una encuesta para ver cómo se podía llamar la hija de Victoria y Julián, muy peronista, me dijo: Evita, "andá – le dije – como le vamos a poner Evita a la oveja".
Les aclaro que una persona a la que quiero mucho, que también es muy peronista, la nuera de mi hijo, cuando le hice adivinar me dijo también Evita y le dije no, se equivocaron. La hija de Victoria es Libertad. Y Libertad es el nombre de esta magnífica ovejita y de este milagro que estamos protagonizando yo digo en el mundo, pero especialmente en la Argentina y que es la interacción de todo lo que Dios nos ha dado. Ahí me está aplaudiendo también ella con su berrido, su balido, ellos balen con "b larga" y con "v corta" (valen) también. Pero la verdad que sí balen, de balido, y valen con "v corta". Pero la verdad que esta interacción formidable que tenemos en nuestro país entre las maravillas que Dios nos ha dado, la generosidad, lo que han hecho nuestros productores, la ciencia y la tecnología y el valor agregado a través de ciencia y tecnología y de industrialización es la clave de este Plan Agroalimentario, pero es la clave del desarrollo de la República Argentina. 
Créanmelo y se lo voy a dar en ejemplos ¿cuándo hablamos de valor agregado de qué estamos hablando? 
Miren tres ejemplos impresionantes: valor agregado en un tubo de papas fritas y esto atiendan bien los productores fundamentalmente para el tema de la asociación, de la incorporación de ciencia y tecnología y de la industrialización de lo que ustedes producen.
 La papa blanca o negra, en bolsa de 30 kilos, está a 0,78 centavos; la papa blanca o negra en bolsas de 2 kilos- de esas que se ven en los supermercados – está a 3,73; la de selección de 1 kilo, a 4,27; la papa congelada bastón ya sale a 17 pesos con 13 centavos; la papa congelada noisette, la redondita que se hace con la cucharita está a 27 con 58; la papa deshidratada en escama, que se utiliza para hacer el puré 57 con 80; la papa frita copetín, según tamaño, adición de ingredientes a 57 con 80 y la papa frita en tubo, el kilo, estamos hablando siempre del kilo por supuesto, sale a 133 con 8. ¿Saben cuánto aumentó la bolsa de papa, de 30 kilos, hasta el tubo de papa fritas? 170 veces, no 170 por ciento, 170 veces.
Y cómo se expresa también valor agregado – por ejemplo – en generación de empleo, el ejemplo de 750 hectáreas de maíz u 839 hectáreas de soja generan 3.592 horas trabajo-hombre por año; cuatro granjas con 200 mil ponedoras, gallinas obviamente, 50 mil cada granja, este es el ejemplo de la Ciudad de Córdoba, en Cativa, no estamos hablando de lo que va a hacerse, estamos hablando de cosas que suceden hoy. 
En Cativa, Córdoba cuatro granjas de 200 mil ponedoras generan 99.500 horas hombre-trabajo, 28 veces horas trabajo hombre.
Y fíjense el otro tema de la calidad también en lo que hace a los productos, cómo impacta en calidad, ciencia y tecnología, valor agregado, industrialización, un ejemplo muy caro para nosotros los argentinos: el vino y lo que había sido la crisis de la industria del vino cuando el comportamiento del consumidor dejó de utilizar como bebida de mesa el vino y se volcó a la cerveza o a las bebidas colas, por ejemplo. 
En el año 1995 el volumen de producción estaba para exportación estaba en 1.970.360 hectolitros. Por esos 1.970.360 hectolitros se le da un valor de 60 millones de dólares. Hoy con 2.774.310 hectolitros hay un valor generado para la industria vitivinícola de 733 millones de dólares. 
Fíjense el volumen del 95 a ahora aumentó el 40 por ciento pero el precio en mil ciento por ciento. 
Trocamos por calidad y logramos una colocación que nos pone hoy como uno de los principales exportadores, somos en realidad quinto o sexto productor mundial de vino, lo que pasa es que bueno lo consumimos fuertemente en casa y seguramente lo van a ver ustedes en las mesas hoy somos décimos exportadores, pero si produjéramos más y tenemos que lograrlo a través de ciencia y tecnología, de inversión, de mayor valor agregado seguramente vamos a poder exportar y tener mayor saldo exportable. 
Estos son algunos de los ejemplos que podríamos estar nosotros recorriendo en cada uno de los ítems y ver cómo hemos evolucionado en precios, en producción, en cantidad hectáreas sembradas, en cómo se ha expandido la frontera agrícola y también ha llegado el desarrollo a la industria de provincias en donde era impensable, por ejemplo, que hubiera frigoríficos. 
Y se me ocurre la provincia de Salta, ahí lo veo al Gobernador de Salta y no sé por dónde andará el gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, si andará por ahí, que también nos tocó inaugurar un frigorífico en Santiago del Estero.
 Era impensable esto hace años atrás y esto lo hemos hecho entre todos los argentinos.
también 23 provincias. Han participado 23 provincias, 53 universidades, 470 escuelas aerotécnicas, más de 140 cámaras empresariales, agricultores familiares, 47 mil jóvenes fundamentalmente provenientes de facultades, de agricultura familiar, de productores que se incorporan decididamente a este desafío que tenemos hoy, hasta un perro tenemos para que vean.


 No hay campo sin perros, no existe, lo vieron no, pasó corriendo por ahí el perro.
El desafío que nosotros hemos querido hacer ahora ha sido lo que decía también el decano de la Facultad de Ciencia Veterinaria de la UBA, agregar conocimiento y poner también a 53 universidades porque en este plan han participado 
El otro día me contaba Julián de cuando participó en el Congreso de AAPRESID, que creo que también está su titular acompañándonos hoy, aquí lo vemos al lado de Vaso, está bien acompañado, por Vaso y por el titular de AAPRESID, y hablaban de inteligencia colaborativa, que fue lo que tituló:
 "El Congreso priorizó esta importante actividad", que ha sido cabeza de lo que es una verdadera revolución que es la siembra directa y la verdad que hoy esta inteligencia colaborativa, esta participación de todos los sectores involucrados, porque esto es central: la Argentina en cada uno de los sectores económicos tiene que tener la colaboración de todos los que de ella interviene. 
También está cluster de semillas que nos convierten también en el primer productor contra estación de semillas, a nivel global, cuando los países del hemisferio norte necesitan la semilla; el desarrollo que estamos haciendo de importantes cuestiones tales como lograr, por ejemplo, mayor profundidad en las semillas, en las raíces estamos trabajando también. 
Es bueno que los argentinos conozcamos las cosas que estamos haciendo, no es solamente una cuestión de autoestima sino también de defender lo que se ha logrado.
Se está trabajando también porque uno de los grandes desafíos del cluster de semillas es hacerle frente a los cambios climáticos y estos – todos los sabemos – dramáticamente manifiestan el impacto más grande a través de lo que son las secas que realmente son devastadoras para el sector. 
Se está trabajando científicamente para lograr semillas de mayor profundidad en la raíz para que necesiten menor cantidad de agua para poder subsistir.
Yo quiero decir que hemos autorizado 20 eventos biotecnológicos para cultivos, 14 para maíz, es esto de lo que estuve hablando recién; 3 para la soja y 3 para algodón. Además quiero decirle ¿está por ahí el gobernador del Chaco, dónde está, no vino? Uhh, mirá yo que lo iba a elogiar con el tema de que aumentaron la producción. 
Ah tiene elecciones el domingo, discúlpame gobernador del Chaco tiene elecciones el domingo, pobre Coqui, le mandamos un abrazo muy fuerte y también queremos felicitar a todo lo que es la producción del algodón porque ha crecido exponencialmente. 
El algodón era un cultivo que había sido prácticamente de lado en la República Argentina y hoy no solamente producimos algodón, sino que además industrializamos también en el país. Esta es la otra gran clave, también, con fuertes inversiones.
Les decía 3 para soja y 3 para algodón; 7 aprobados en el último año y medio, somos terceros en el ranking de países con mayor superficie de cultivos biotecnológicos, de los países que representan el 15 por ciento de la superficie mundial. En el año 2010, el señor ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, recibió 277 solicitudes de experimentación de organismos vegetales. Bueno primera vaca transgénica, Rosita Isa, que la acabo de saludar cuando recién pasé, clonada, capaz de dar leche maternizada, a que le querían poner Cristina, y yo le dije a los del INTA y al ministro que si le ponían Cristina le retiraba la palabra y entonces se llamó Rosita Isa es la primera vaca bitransgénica clonada, capaz de dar leche maternizada.
Les hablaba yo de la maquinaría agrícola, de Pauny, les hablaba de la empresa Pla, que está en Las Rosas, Santa Fe, que es ese pulverizador gigante, que ustedes vieron en la entrada, que ha recibido numerosos premios internacionales y en maquinaria agrícolas pasamos de ventas de 25 millones en el año 2002 a 820 millones, en el año 2010, creciendo un 360 por ciento. 
Empleo directo para más de 90 mil trabajadores.
Exportación de maquinaría agrícola nacional pasó de 10 millones, en el año 2002, a 260 millones de dólares, en el año 2010, incrementándose un 2.600 por ciento; sector avícola – el que les comentaba al principio – que se pasa a exportar con incremento de 890, de 52 millones que comenzamos a exportar en el año 2003, hemos pasado, en el 2010, a 465 millones de dólares, 890 por ciento; la industria aceitera elevó su capacidad de moliendo de soja y hoy alcanza 172 mil toneladas diarias y además con el complejo oleaginoso más importante y moderno del mundo, ubicado en la Ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe; e n el rubro genético de exportación de semillas también se creció un 400 por ciento, y alimentos para mascotas, puede parecer una pavada pero para quien tiene tres perros a su cargo, porque yo lo considero que están a mi cargo, alimentos para mascotas pasó de 254 mil toneladas, en el año 2003, a 406 mil toneladas, en el año 2010 creciendo un 240 por ciento, esto también refleja, aunque no lo crean, poder adquisitivo de los argentinos. Cuando la gente puede comprar alimentos para su perro es que primero ha podido alimentarse ella. Lo que parece una obviedad, pero es bueno agregarlo para que no nadie lo olvide.
Y creo que las metas de este Plan Estratégico Agroalimentario, que lo que va a hacer es desarrollar aún más este papel de líder global, porque sabemos – hoy estábamos charlando, recibí antes de venir aquí la visita de quien fuera ministro de Relación Exteriores de Brasil, y hoy es ministro de Defensa, un amigo como es Celso Amorin, y hablábamos precisamente del rol de nuestros países en el mundo que viene y yo principalmente en esta Argentina capaz de producir – el decano decía para 400 millones de personas – hoy para 400 millones de personas, y yo creo que nosotros podemos llegar a producir para más cantidades de personas con una ventaja: poder lograr mayor cantidad de excedente porque somos 40 millones de argentinos y el crecimiento vegetativo es muy similar a los europeos, también el rol que la educación cumple en todo esto y una buena noticia que nos da el último censo también de la tasa de analfabetismo que teníamos registrada, como último año, 2000, 2001, que era el 2,6 de analfabetismo, que realmente ya era bajo con respecto a muchísimos países, hemos hecho una reducción y estamos en el 1,9 por ciento, según datos del último Censo. 
Para que ustedes adviertan en lo importante de esta cifra, porque todo está vinculado con todo, pareciera que todo pudiera separarse, pero lo quiero encontrar acá para que ustedes, no ahora no voy a encontrar el papel pero lo que significa la comparación con otros países en materia – por ejemplo – de analfabetismo. 
Tenemos por ejemplo que Brasil, ya que estábamos hablando de Brasil, tiene una tasa de analfabetismo comparativamente del 10 por ciento, otros países, como por ejemplo España, creo que 5,4; Colombia creo que era el 6,6. 
Para que todos vean la importancia también de esta Argentina que ha logrado una reducción tan importante de 0,6 y tiene perforado el 2 y hemos llegado al 1,9 y vamos por más.
En realidad, vamos a tener que hacer, como charlábamos con el ministro de Educación, un plan más puntual y más...
Porque fundamentalmente se registren poblaciones de más edad, pueblos originarios, poblaciones rurales muy aisladas, con lo cual hay que dar una política muy focalizada porque, en realidad, esta reducción que también hemos hecho del analfabetismo tiene que ver con la formidable inversión educativa que hemos hecho desde el año 2003 a la fecha, fundamentalmente, a partir del año 2005, cuando pudimos mejorar las cuentas del país, aumentar el PBI y, por lo tanto, estar destinando como lo estamos haciendo, el 6.47.
Nuestras universidades pueden participar...
Hoy decía, es cierto lo que decía y es muy importante escucharlo de un rector. 
Que lo diga yo que soy la Presidenta, en definitiva, bueno, pero que lo digan los miembros de las universidades que, como ustedes saben, ellos se encargan de recalcar...son autónomas, jamás osaría poner en duda la autonomía universitaria, me excomulgarían...
Además, yo creo que la libertad de cátedra es lo más importante que alguien pueda tener para entender y conocer.
Pero realmente toda esta inversión que hemos hecho y que se da en todos los ítems de la educación, en primaria, en secundaria, en las universidades como nunca, no solamente en infraestructura, sino en materia salarial, en el CONICET, todo esto va creando una predisposición de los distintos sectores sociales a colaborar y a participar naturalmente. 
El clima asociativo, cooperativo, de seguir y de empujar todos para el mismo lado, tiene que también ser recreado a partir de que cada uno de ellos, un productor, un universitario, un científico, un inversor visualice cuál es la dirección que el Estado lleva, hacia dónde va, dónde ha decidido invertir, dónde ha decidido poner los recursos, cuáles son las estrategias de crecimiento que tiene ese país. 
Y todo cuando está claro, comienza entonces una tarea de asociación natural que se dan en todas aquellas sociedades que, por supuesto, tienen la intención de progresar y de crecer como creo, sin lugar a dudas, que ha sido y que es la República Argentina.
Y digo que ha sido y que es, porque lo que recorrimos allí hace un instante, junto a estos tractores modernos, junto a la Toyota Hilux o a la Amarok, que es un producto de Volkswagen, hecho también en una plataforma salida del país y que se exporta a todo el mundo desde la Argentina.
Hay también cosas que hicimos en otros momentos de industria absoluamente nacional. Ahí está la moto Puma: uno ve la moto Puma hecha, no ahora, sino en el año 1952, cuando el general Perón firmó el decreto Prailane, creo que allí fue cuando en la planta de Ferreyra, en Córdoba, se hacía maquinaria agrícola. 
De ahí salió el primer tractor Pampa, que también lo vieron ahí.
Por eso cuando me decían que importábamos tractores, yo me volvía loca y la torturaba, no torturaba no, no la torturé, la llamaba, porque a veces los torturo llamándolos con el celular y...es palabra fea tortura, pero bueno, la acicateaba, la impulsaba, la incentivaba, eso está mejor, a la Ministro, porque decía "cómo podemos estar importando tractores". 
Y ahí vi el tractor Pampa hecho en la República Argentina también en los años 50, a partir de un decreto del general Perón, del presidente Perón y, entonces, veo que ese afán de crear, de generar producción, de agregar valor, de pensar en todos y cada uno de los sectores, de esa moto Puma, se llagaron a vender 100.000 unidades en la República Argentina existió.
¿Qué fue lo que pasó? ¿Qué fue lo que pasó que en algún momento se quebró y este país, con todas las potencialidades, todas las calidades, todos los recursos humanos, intelectuales, naturales, para poder ser uno de los primeros países del mundo, nos convertimos, porque me incluyo en él, en lo que nos convertimos?
Y digo que tiene que haber sido parte nuestra, fundamentalmente, siempre, yo siempre creo que nos tenemos que hacer autocrítica nosotros, pero también de intereses que conjugaron muchas veces con errores de quienes no podíamos tener errores, porque yo siempre digo que los que tenemos la convicción y la responsabilidad de transformar en un país más soberano, más autónomo, con mayor poder en nuestro país, con mayor cantidad de trabajo, con mayor inversión, con mayor producción, con mejores salarios, somos nosotros, los que creemos en estas cosas, los que tenemos mayores responsabilidades y, por eso, debemos equivocarnos menos.
Pero claro, eran otros tiempos, eran otros momentos globales y eran también, creo, otras cosas que intervinieron de la política también internacional, por qué no decirlo, que muchas veces pivotearon sobre desencuentros de los argentinos y nos hicieron fracasar. 
Y cuando fracasaba, primero fracasaron, obviamente, los más débiles, los trabajadores, los pequeños, los chicos, pero finalmente, cuando el fracaso se va dando en forma permanente, terminamos fracasando todos y esto termina implosionando como nos pasó.
Lo digo con el ánimo de recordar cosas feas que nos pasaron, por allá se ve el Rastrojero también, el Torino, que estaba ahí al lado, ¡el Torino, que llegó a ganar en Neubulgrin, a ser un fenómeno internacional!
¿Qué fue lo que pasó, digo? 
Y bueno, pasó que, creo que tal vez había intereses en que la Argentina no fuera lo que puede ser y lo que debe ser y algunos que colaboraron de adentro y otros que, tal vez, por eso que yo llamo subordinación cultural y que yo espero que termine finalmente en este tercer centenario, creyeron que era mejor lo que venía de afuera que lo que nosotros mismos podíamos producir.
Pero todo esto de lo que hemos hablado hoy, esta tecnología, esta maquinaria, la biotecnología, todo esto lo estamos haciendo nosotros los argentinos con recursos de los argentinos
Por eso, quiero, antes de terminar y la metas de incrementar la producción de carne bovina en un 46 por ciento, para llegar a los 7.000 millones de dólares de exportación en el año 2020, la producción de 3 millones de toneladas de carne aviar, es un 88 por ciento más lo que estamos haciendo, con exportaciones por 2.500 millones de dólares; en el sector porcino triplicar la producción de carne llegando a 800 mil toneladas.
Yo acá me permito decir algo: esto me parece demasiado conservador. 
Yo creo que nosotros tenemos que llegar a mucho más en carne porcina; sinceramente creo que debemos, primero, porque, como ustedes saben, es la primera carne de consumo a nivel mundial. Solamente en la Argentina, el primer consumo es carne vacuna. 
En el resto del mundo es, primero, carne porcina; segunda, carne aviar o pescado y, en último y muy lejos, carne vacuna por el altísimo valor que tiene...
Acá en la República Argentina, es el único lugar del mundo donde el primer consumo es la carne vacuna.
Por eso creo que esto tenemos que ir muchos más adelante, porque esto nos va a permitir no tener que importar y además, poder también exportar al mismo tiempo una cosa que cada vez va a ser más preciada, porque además, los que comen puerco, parezco los Simpsons, los que comen cerdo, son muchos los de Asia, China, en fin, todo ese sector comen mucho cerdo, así que, tenemos que andar con mucho...
Acá habla de la producción granaria, 160 millones de toneladas. 
Voy a volver a decir: creo que para el 2020, vamos a estar arriba de los 160 millones de toneladas granarias. Si Dios quiere, las políticas y las ciencias también.
El maíz, pasar de 23 a 50 millones de toneladas; de soja de 52 a 71; la de trigo en 23 millones de toneladas; arroz y girasol incrementar un 130 por ciento; en algodón será un 235 por ciento; fruta citrícola aumentará un 36 por ciento; por su parte la producción de pepita y otra cosa que no entiendo, que será en un 29 por ciento; yerba mate, por si esta Maurice Closs por ahí que siempre estamos peleando con Mauri, 59 por ciento; el té aumentará un 35 por ciento y así...
Esto se va a dar además, en 42 millones de hectáreas que serán fruto del incremento de la productividad por unidad de superficie.
El complejo hortícola en un 90 por ciento y su producción y la forestal en un 30 por ciento. 
Tenemos que hacer mucho forestal por lo que es todo la industria maderera, toda la industria de muebles porque vamos a insistir con la construcción, con la utilización de la madera, con muebles argentinos que son de excelente calidad y diseño. 
No podemos ponernos más el tema de que nos sentamos en una silla argentina y se rompía; nos sentamos en sillas argentinas y tienen que ser las mejores, además porque tenemos que darle calidad y diseño.
Bueno, y así podría seguir con todas las metas que las tienen en ese libro maravilloso pero que yo quiero cerrarla con las metas 2020 que implicarán exportaciones agroindustriales y agroalimentarias por 100 mil millones de dólares. 
Esa sería la síntesis, en definitiva, de lo que significaría el crecimiento.
¿Y por qué hacemos esta diferenciación entre agroindustriales y agroalimentarias? 
Porque sabemos que una porción de esa producción se va a exportar como, por allí, materia prima. 
Pero esto nos permite, con todo lo cobrado de industrialización, seguir también aumentando el nivel de nuestro valor agregado, de generación de puestos de trabajo, de balanza comercial que torne sustentable también al modelo y que nos convierta, como les decía hace un instante en el país que hoy seríamos si no se hubiera interrumpido el tránsito que llevábamos.
Y para darme la razón, no sé quién mugió, si Rosita o Victoria, o el toro clonado, me parece también.
La verdad que yo quería presentar este Plan Agroalimentario también aquí, en Técnopolis, porque esta es la Argentina, esta es la imagen que yo quiero que tengan de la Argentina. Nuestros animales por los cuales ha pasado la ciencia y la tecnología; nuestra maquinaria metalmecánica, lo que somos capaces de hacer con las flores y con cualquier otro tipo de vegetales. 
En definitiva, yo creo que este Plan Agroalimentario están condensados los sueños de muchísimos argentinos, de los argentinos que hunden sus manos, agachan su lomo en la tierra, en la agricultura familiar, de los productores que han logrado un nivel de productividad por hectárea merced a la tecnología made in Argentina realmente más que importante, los industriales que siguen invirtiendo en sus fábricas para generar cada vez más instrumentos vinculados a la agricultura y a la ganadería que permitan ser más exactos.
Estaban diciéndome la gente de un joint venture con una importantísima empresa brasilera que tienen una pulverizadora que puede detectar, a través de un software, cómo está más verde o menos verde cada planta y, por lo tanto, poner la cuota exacta de fertilizantes en cada planta. 
Fíjense ustedes como se van cruzando las líneas, los vectores: el software como metalmecánica, con agricultura, con la ganadería. 
Yo les contaba como cloné a Victoria, en el teclado de una computadora.
Entonces, creo que también son los sueños de muchísimos técnicos, ingenieros, que trabajan en el SENASA, en el INTA, otro que dan sus servicios a empresas, a particulares y que aman su trabajo y que han ingresado a la facultad con las ganas de que ese conocimiento que les den las universidades, pueda volcarse a la sociedad y también a ellos, porque por supuesto quieren vivir mejor.
Pero lo importante es que comprendamos los productores de semillas, los pequeños y medianos productores, los cooperativistas, lo que es importante es que todos y cada uno de los sectores comprendamos que es imprescindible que este crecimiento sea parejo, equilibrado y podamos participar, no solamente todos los argentinos, sino también todas las provincias, todas las regiones.
Por eso estamos apostando también mucho al tema de las economías regionales. Julián me decía "es importante que digas que no queremos que la soja pueda ir más allá de 70 kilómetros sin agregar valor". 
Este también es un sueño que tenemos que tener todos los argentinos: poder agregarle valor en el lugar de origen para que nuestros jóvenes puedan quedarse en los pueblos y no vayan a las grandes concentraciones urbanas en las ciudades, porque esto también se mezcla con la calidad de vida de los argentinos y con muchísimos valores que la sociedad demanda.
En los países donde hay una fuerte población rural, tienen un equilibrio y tienen valores mucho más vinculados con el respeto, fundamentalmente, a todo lo que es la vida de los demás también. 
Los conceptos están también demandados por la sociedad de seguridad también están vinculados a lograr que la gente pueda quedar establecida en sus pueblos originales y que allí pueda tener su sustento, pueda tener su casa, pueda desarrollar su vida familiar.
No les voy a decir nada nuevo, pero yo creo que es muy importante que todos comprendamos esta necesidad del crecimiento equilibrado y que los beneficios de ese crecimiento sean percibidos por la mayor cantidad de argentinos posibles.
Va a ser imposible que todos, llegar a todos porque como lo decía también el otro día acá, es imposible saltar... 
Una persona siempre decía que habíamos salido, que a él le había tocado gobernar en el infierno y que habíamos salido del infierno y que del infierno pasábamos al purgatorio, que entonces teníamos que tener etapas. 
Y yo creo que estamos cumpliendo las etapas muy bien.
Depende todos y cada uno de nosotros, obviamente quién más responsabilidades tienen en un país, obviamente, mayores responsabilidades tiene también en cómo va la marcha de ese país.
Pero no podemos esperar finalmente que todo provenga de quien tiene en este momento la responsabilidad de ser presidente de la República o gobernadores o intendentes. 
El Presidente, la Presidenta, los gobernadores, las gobernadoras, los intendentes, todo el poder público, todo el Estado tiene que articular fuertemente en todos y cada una de las regiones con el sector privado para poder hacer ese círculo armonioso, que digo yo, de Estado y mercado.
Y, finalmente, para no olvidarme, porque si no me van a matar los que mandaron el mensajito, el mensajito me lo mandaron porque yo les dije que si me olvido, mándenme un mensajito.
El mensajito es para mis ex colegas...
Saben que yo antes de ser Presidenta fui diputada y senadora...
Ah, Bernardo Kligsberg, ¿cómo estás? Me dijeron que fue espectacular tu exposición. Gracias. Sos un hombre muy inteligente, un gran aplauso para Bernardo. 
Te acabo de ver. Este hombre fue el que me dijo: "
¿Vos sabías que el plan que creaste de la Asignación Universal por Hijo es el plan social más importante del mundo porque dedica 1.20 del PBI en transferir fondos a los sectores más vulnerables a través de un sistema muy transparente?" 
Fue este hombre el que me dijo que es un experto de Naciones Unidas, como ustedes lo saben, en materia de creación y monitoreo, fundamentalmente también de programas sociales.
Bueno, les estaba diciendo y para finalizar, que quiero dirigirme a mis ex colegas legisladores, diputados y senadores, para que traten el proyecto de la Ley de Tierras que envió el Poder Ejecutivo Nacional, porque ese sí que es un recurso estratégico no renovable y es imprescindible sin caer en yovinismos. 
Que realmente sigamos conservando los argentinos el manejo de ese recurso estratégico.
Hemos perdido otrora el manejo de otros recursos estratégicos. 
Si perdemos el manejo del recurso estratégico no renovable tierra, que yo considero hoy por hoy, si tengo que elegir entre todos los recursos naturales de la Argentina el más importante por la posibilidad, es no renovable pero todo lo que produce es renovable, con lo cual lo distingue de todos los demás, es clave entonces que siga fundamentalmente en la órbita de la decisión del Estado nacional. 
No del presidente, no estoy hablando de gobiernos, estoy hablando de los argentinos. 
No estamos diciendo que el Estado tiene que ser propietario de las tierras, sino que haya un límite para la propiedad en manos de extranjeros de este recurso estratégico.
Y estoy segura que en las decisiones lógicas que siempre se dan en el Parlamento, lo vamos a lograr porque yo no puedo pensar que cualquiera sea el partido al que pertenezca cualquier argentino, no piense que la tierra no es un recurso estratégico y que deba estar en manos de los argentinos. Sinceramente no veo ahí que pueda haber ningún tipo de diferencias.
Por eso, quiero agradecer el esfuerzo de todos los que han participado en la elaboración de este plan estratégico que estoy segura, además, se irá corrigiendo, se irá modificando. 
Me encantó lo que dijo el Rector cuando dijo: 
"Pensaron cuando llegaron que estaba todo hecho, que había que ponerle un moño, el sello y la firma".
No, no me conocen a mí. 
A mí me encantan los desafíos, a mí me encanta el debate, me encanta la discusión pero también me gusta que una vez que llegamos a determinadas conclusiones, todos, absolutamente todos pongamos el esfuerzo y tiremos para el mismo lado. 
Porque esta es la manera en que se construye una sociedad, un país y quiero felicitar a todos los argentinos y a todas las argentinas, productores, inversores, empresas, cámaras, que han hecho posible esto que constituye la plataforma de lanzamiento de este plan estratégico 2020 y que tiene por objeto a una Argentina líder agroalimentaria en el siglo XXI.
Muchísimas gracias a todos y, como siempre, vamos por más.
Muchas gracias. 


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domingo, 9 de enero de 2011

Presentación del Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial 2010-2016

La Presidenta exhibe un obsequio entregado en el acto de lanzamiento del Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial 2010-2016.

La acompañan el ministro de Educación, Alberto Sileoni, el ministro de Economía, Amado Boudou, y la ministra de Industria y Turismo, Débora Giorgi

viernes, 14 de mayo de 2010

PALABRAS DE LA PRESIDENTA CRISTINA FERNANDEZ EN EL ACTO DE PRESENTACION DEL PLAN ESTRATEGICO AGROALIMENTARIO Y AGROINDUSTRIAL 2010-2016

Muy buenos días a todos y a todas. Señores gobernadores, Gobernadora, Vicegobernadora, legisladores, señores rectores y decanos de las universidades argentinas, señores representantes de las cámaras empresariales que hoy nos acompañan: la verdad que estamos muy contentos de poder presentar hoy este plan estratégico por una Argentina agroalimentaria, de la cual hablamos con Julián a los pocos días que el juró como ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, en compañía de quien hasta ese momento había desempeñado el cargo de decano de Agronomía y que hoy integra la Secretaría, cuando vinieron a plantearme esencialmente lo que nosotros, o por lo menos quien habla, venía sosteniendo casi monocordemente desde hace mucho tiempo: la necesidad de agregar valor a nuestra producción primaria.

Ayer estuve en Victoria, provincia de entre Ríos, conmemorando el Bicentenario de esa ciudad y allí sostuve que en los últimos 200 años dividimos y restamos y que era la hora en este Bicentenario de comenzar a sumar y multiplicar, que esa es la verdadera operación, un poco lo que planteaba Freddy Nicholson como titular de una de las empresas agroindustriales más importantes del país cuando habló de esta Argentina de los bandazos, donde desde el Estado omnipotente, empresario, pasamos al mercado libre y sin controles de ninguna naturaleza en un antagonismo que realmente no tiene sentido y mucho menos luego de los acontecimientos que sacuden el escenario mundial. Tiene razón, lo hemos sostenido siempre, no es Estado o mercado, es Estado y mercado,cada uno cumpliendo los roles esenciales en la actividad política, económica y social de una nación.

Pero también hubo otros bandazos y otras discusiones de divisiones y restas, si Argentina debía ser un país agroexportador, si debíamos industrializar, si solamente mercado interno, si solamente exportaciones, y no se trata de eso, se trata de mercado interno y una fuerte política de exportación, se trata de agroindustria, en este caso, con altísimo valor agregado en origen además para evitar esas migraciones masivas que se dan desde las zonas marginales del país, porque las han convertido en marginales precisamente por un desarrollo absolutamente inequitativo, que estamos comenzando a revertir y allí sí el rol del Estado es fundamental porque sin infraestructura es imposible quitarle marginalidad al interior del país.

Ayer recibí a un importante grupo empresario, lo puedo decir porque lo anunciaron públicamente, Albanesi, anunciando inversiones en el marco energético por 730 millones más a los muchos cientos de millones que tiene invertidos.

Y van a ser en las provincias de Santiago del Estero, de Tucumán, van a finalizar una parte en Córdoba y también en La Rioja.

Como vemos el desplazamiento de la frontera agropecuaria ha comenzado a permitir también la radicación de inversiones.

Ni qué hablar de una de las más importantes y estructurales inversiones que está haciendo el Estado argentino que es la línea de alta tensión de 500 NEA-NOA, que se está anticipando a la demanda y está proveyendo de energía a toda la zona NEA-NOA, con la cual todavía tenemos una inmensa deuda los que vivimos en el centro del país, el centro rico del país, que es precisamente que cuatro provincias argentinas aún no cuentan con suministro de gas, esto es que no tienen la facilidad que tenemos en otras zonas del país de encender la hornalla sin depender de la garrafa o el tubo de gas.

Estos han sido algunos de los elementos que han promovido o que han tenido como resultado un desarrollo absolutamente inequitativo del país.

La inversión en materia de energía, en materia de infraestructura vial es clave precisamente para poder revertir esta situación y allí sí es el rol del Estado.

Evidentemente si el Estado no garantiza la colocación de esa energía nadie va a poder ir allí a invertir.

Este plan que hoy estamos presentando tiene también otra gran virtud que habla de 200 años que hemos perdido en este sentido y que ha sido la articulación de nuestras universidades con el sector productivo económico, como sucede en todos los países desarrollados del mundo

Normalmente la universidad siempre constituyó una suerte de isla no vinculada con el sector económico e inclusive criticada desde algunos centros o claustros como que era contaminar la universidad vincularla al sector económico y productivo, esto es con la generación de riqueza.

Lo cual revela una cierta visión que por suerte la firma de este acuerdo y muchísimas otras intervenciones y desarrollos que hoy tienen nuestras universidades con el sector económico nos da la clara pauta de que estamos dejando atrás un pasado de divisiones y restas para precisamente ponernos en esto de sumar y multiplicar.

Son 43 universidades las que participaron ayer, me llamó el Ministro muy contento a la noche, cuando había una participación de más de 600 personas entre provincias y profesionales; las 23 provincias argentinashan decidido participar también en el desarrollo de este plan, por eso su nombre de federal, sería imposible además desarrollar un plan de esta naturaleza sin la activa participación de las provincias.

Es entonces la articulación aquí entre conocimientos, ciencia y tecnología, que se da a través del Ministerio de Educación, de las universidades, de nuestro Ministerio de Ciencia y Tecnología, el sector estatal especifico que es el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, también creado durante nuestra gestión, las más de 43 universidades nacionales que participan en este plan período 2010-2016 y, por supuesto, más de 150 cámaras empresarias que están participando en el desarrollo de este plan, que tiene por objeto esencial repotenciar el rol de Argentina, no ya solamente aquí en la región sino en el mundo como gran productor de alimentos, pero además con mucho valor agregado y además hacerlo en origen, una de las premisas fundamentales del plan.

Ayer estaba mirando también cómo impacta en todos los otros sectores, el crecimiento que por ejemplo hemos tenido en este primer trimestre del año 2010 en la venta de maquinaria agrícola, primer trimestre de este año contra primer trimestre del año 2009 147,9%; y en el aumento de la venta de esa maquinaria agrícola ha tenido una participación del 210% el sector nacional sobre un 110% del sector de importaciones, con lo cual realmente estamos muy contentos porque desarrolla la industria nacional.

Pero todo esto puede desarrollarse además en un país que tiene sus variables macroeconómicas aseguradas con la política de desendeudamiento del Estado, de superávit gemelos, de incremento de la demanda agregada para crecimiento del mercado interno de manera tal de no quedar sujetos únicamente a los vaivenes del sector internacional, con toda la volatilidad que hoy tienen los mercados.

Tal vez este sector del que estamos hablando hoy sea el menos sometido a esas volatilidades por el grado de competitividad.

La necesidad imperiosa de alimentos del mundo que va a ser muy grande en el 2030, aproximadamente de 7.500 millones de toneladas contra los 3.000, 3.500 que estamos produciendo aproximadamente hoy -que también se dice que no va a poder alcanzarse ese nivel de producción- va a colocar a nuestro país, si hacemos las cosas con este criterio de sumar y multiplicar, de innovar, de incorporar ciencia y tecnología, conocimiento, a un sector que ya tiene alto grado de competitividad y mucho valor agregado que genere empleo estable, en blanco, calificado y bien remunerado en la Argentina, nos va a colocar en una posición muy buena en el concierto de las naciones.

Por cierto, podemos decir que a la luz de los acontecimientos internacionales y viendo lo que está sucediendo en otros escenarios, este modelo que venimos planteando desde el 2003, es un modelo que ha demostrado sustentabilidad que es otra de las cuestiones vitales para el sector privado, para el mercado, porque obviamente les asegura sustentabilidad en el tiempo, rentabilidad y al mismo tiempo fijar políticas que nos tornen previsibles.

Por eso también la política de desendeudamiento que el Gobierno tiene como una meta muy importante y que hoy estamos llevando a cabo con la última parte del canje de la deuda que se defaulteó en el año 2001 y que va a significar dos cosas esenciales: primero, desterrar la idea de que hubo una Argentina que no pagó porque nos parecía bien no pagar y no hacer honor a las deudas.

No se pagó porque no se podía pagar y además si hubiéramos aceptado las condiciones que se nos imponían para refinanciar nuevamente esa deuda estaríamos peor que algunos que hoy vemos por televisión.

Esta es una cosa que tenemos que decirla muy claramente, no nos pone contentos ver algunas escenas por televisión, pero no lo hemos aprendido de sabios, lo hemos aprendido porque lo hemos vivido y sufrido en carne propia.

Por eso es muy importante continuar con la política de desendeudamiento y hacerlo también con recursos propios y genuinos como las que propuso y sigue proponiendo nuestro Gobierno, que es la utilización inteligente de las reservas que precisamente hemos acumulado con nuestro saldo comercial.

Es precisamente esta Argentina exportadora, como nunca se había visto en décadas, que permitió acumular ese saldo.

Es curioso porque durante la vigencia de los principios neoliberales en la Argentina, en la cual se levantaba que no había que tener déficit comercial ni fiscal, si tuvieron los déficit comerciales y fiscales más importantes de los que se tenga memoria.

Y nuestro sector, o por lo menos el sector más importante en términos de exportación y de balanza comercial, como es el sector agroindustrial, fue el que más perdió durante esos principios.

Y también es cierto que en esta etapa ha sido el que más ha ganado y el que más también, debemos reconocerlo, ha aportado para ese superávit comercial, nobleza obliga y hay que reconocer todo.

Pero todos tenemos que reconocernos todo, porque si solamente vemos una parte de película, la que nos conviene, difícilmente podamos seguir avanzando.

Por eso quiero hacer el reconocimiento a este sector que ha tenido un desempeño más que importante en la acumulación de dólares en nuestro Banco Central, pero sepan que han podido acumularlos porque hemos tenido un tipo de cambio que permitió también ser muy competitivos y que pudieran exportar.

Si no hubiéramos tenido esas reservas, en los sucesivos ataques especulativos que sufrió nuestro peso, tal vez no estaríamos hablando como hoy lo estamos haciendo y tal vez no tendríamos las posibilidades dedesarrollar este plan que estamos presentando.

Porque todo es como un engranaje de un reloj, en el cual todas las piezas tienen que funcionar adecuadamente para poder seguir dando la hora correctamente.

Este plan que estamos presentando busca esencialmente seguir agregando valor a nuestros productos primarios, hacerlo en origen, hacerlo con acuerdos y consensos con los sectores productivos, con los sectores industriales, todo también supervisado y ayudado a formular y a incorporar conocimiento con lo que es nuestro sistema universitario público, nacional y gratuito, que también debe tener un fuerte compromiso, porque millones de argentinos ayudan a sostener a esa universidad nacional pública y gratuita, juntamente con el sector empresario, que debemos ayudar a que tenga más rentabilidad y ellos deben ayudar también a tener mayor generación de empleo, en mejores condiciones porque también es la clave para tener un bueno y sólido mercado interno, que fue el que nos permitió capear el año pasado la peor crisis internacional que se recuerde.

Por eso creo que estamos ante un inmensa responsabilidad, yo digo que han pasado 200 años y hoy, los que nos a tocado hablar desde este lugar,podemos denominarnos la generación del Bicentenario.

Desde los sectores empresarios, desde los sectores del conocimiento y de la universidad a través del titular del Consejo Interuniversitario Nacional, el CIN, quien les habla, una mujer que tiene el honor de desempeñar la Primera Magistratura justamente en el Bicentenario de la patria, los que aquí están y los que no están también, tenemos la inmensa responsabilidad ante esta verdadera oportunidad histórica en la que estamos, de volver a reposicionar a la Argentina como un actor muy importante en la economía internacional, por su inmensa capacidad generadora de alimentos, y también por qué no decirlo, su inmenso saldo excedente vinculado también al hecho de que somos 40 millones.

Lo que algunos ven por allí como un problema desde el punto de vista de saldos excedentes de exportación puede ser, si trabajamos muy bien, una ventaja que no tienen otros países.

Si logramos utilizar todas esas sinergias en este proyecto que obviamente debe ser controlado, seguido paso a paso, reformulado, como todos los planes y todos los proyectos, nadie cuando escribe o cuando planifica una política es perfecta de la A a la Z y tiene que ir corrigiendo sobre la marcha errores, o malas evaluaciones, o contingencias que no estaban previstas a la hora de la formulación del plan.

No tenemos que asustarnos de las dificultades, no tenemos que asustarnos de los desafíos, al contrario, los desafíos y las dificultades son las que verdaderamente muestran si hay inteligencia y capacidad. Si todo es fácil, en realidad -esta es una opinión personal- casi que no tiene gracia. Pero me parece que precisamente las dificultades y los desafíos son los que verdaderamente prueban a los pueblos y a los dirigentes que tienen la responsabilidad de ser eso: dirigentes. (Aplausos)

En este Bicentenario también deberíamos replantearnos qué es ser un dirigente en la República Argentina, si es simplemente ocupar un lugar, tener un título, o tener la visión estratégica de anticipar lo que puede pasar y orientar en el sentido correcto a la sociedad con medidas políticas y resultados que puedan ser verificables y palpables.

Y fundamentalmente también un ejercicio de responsabilidad histórica de memoria de qué roles, de qué cosas, de qué políticas y de qué resultados somos responsables todos y cada uno los que de alguna manera somos dirigentes de la política, de las empresas, de las universidades y del resto de los sectores de la sociedad.

Otra cosa que también tenemos que aprender entre todos, todos tenemos que aprender siempre en este Bicentenario, un país no lo construye un presidente o un grupo de ministros, obviamente que no. Recién lo decía Freddy Nicholson: el Estado da señales, orienta, regula, pero las inversiones, el compromiso de todos los sectores es imprescindible para poder avanzar en el camino correcto.

Por eso en este centenario Banco Nación, que tanto impresiona cuando uno está aquí, quiero agradecer a todos los sectores que han intervenido en la formulación de este plan, universidades, empresarios, organizaciones sociales, gobernadores, que van a participar también en el mismo, y convocarlos a todos a esta tarea que nos va a definir como si esta generación del Bicentenario tuvo la responsabilidad y la visión de ver esta oportunidad única que nuevamente tenemos en la historia.

Hemos trabajado duro y tenemos que seguir haciéndolo, no hay que aflojar, hay que seguir trabajando, mejorar las políticas fiscales, todo, para poder precisamente seguir garantizando el crecimiento que hemos tenido en estos años.

En un mundo que va a ser difícil, debemos saberlo, pero que también nos da la oportunidad, si uno mira la historia de Argentina tal vez los momentos de mayor crecimiento fueron contracíclicos a lo que pasaba en el resto del mundo.

Es un poquito mirar la historia y estudiarla.

Aprovechemos la oportunidad y sigamos adelante, la Argentina y los 200 años de historia se lo merecen.

Muchas gracias y muy buenos días a todos.